Amigo viajero, tienes una cita pendiente con lo sublime. Venir a Lanzarote no es hacer turismo; es aterrizar en otro planeta. Tienes que sentir bajo tus pies la vibración de Timanfaya, donde la tierra se abrió en canal y creó un paisaje de fuego dormido, un mar de lava petrificada que desafía la realidad. Es caminar por Marte sin salir de la Tierra.
Debes presenciar el milagro de César Manrique, el genio que nos enseñó que el arte y la naturaleza pueden besarse. Desciende a los Jameos del Agua, esa cueva volcánica convertida en oasis subterráneo, y busca a los cangrejos ciegos que brillan como estrellas en la oscuridad. Asómate al Mirador del Río y deja que tu alma vuele hacia La Graciosa, flotando etérea en el Atlántico.
Te invito a beber la resiliencia en La Geria, donde las vides brotan de la ceniza negra en un acto de fe imposible, regalando un vino con sabor a volcán. Piérdete en el mercado de la histórica Teguise y, finalmente, ríndete al contraste del turquesa en las playas de Papagayo o al verde hipnótico del Charco de los Clicos.
Lanzarote es salvaje, magnética y sanadora. Aquí, la belleza nace del caos. No te conformes con que te lo cuenten. Ven, deja que el viento alisio te despeine y que el volcán te encienda por dentro. La isla te espera.
Vuelo directo Málaga – Lanzarote con equipaje incluido
Autobús privado para traslados
Estancia en Hotel 3* TODO INCLUIDO
Almuerzo extra de salida
Guía acompañante
ENTRADAS a PARQUE NACIONAL DE TIMANFAYA, CUEVA DE LOS VERDES, MIRADOR DEL RIO, JAMEOS DEL AGUA
Visitas a CHARCO DE LOS CLICOS, ARRECIFE, PLAYA BLANCA, COSTA TEGUISE, LA GERIA, TEGUISE, MONUMENTO AL CAMPESINO
Seguro de Viaje y Cancelación